En Busca de Tus Labios.

Ah, qué dulce es el romance prohibido.

Ah, qué tierno se vuelve el dormir susurrando tu nombre.

Así como el despertar con la luz del sol que choca a mis ojos, como un espejismo de tu belleza.

Qué hermoso es enamorarse de las palabras que jamás pronunciaste.

Mi respirar ha sido soñar o realizar el hecho de que el faro de tus ojos alumbre mi camino.

Que en tu destellos, reina de los cielos, me guíes a las estrellas del cosmos perdido,

O que me seduzcas con la marea profunda de tus cabellos oscuros como el misticismo de la noche…

Dame o quítame el candado que no me deja amarte entre vientos que se mecen desde el sur al norte.

Eres el rocío de la rosa más bella disfrazado de diluvio eterno;

No hay quien te dome. No existe fuego que consuma tu bella sonrisa,

¡Oh, cuántas palabras ante tu presencia me como!

¡Cómo no callarse ante tu mirada y ante tu porte femenino!

Me pierdo mirando cada detalle de tu ser.

Cuando miro tus delicadas manos de terciopelo.

Cuando me vuelvo tímido al observar tus ropajes que complementan tu cuerpo.

Cuando cierro mis ojos y tu perfume de piel penetra mis sentidos.

¡Ah, qué dichoso soy de ser testigo de tus milagros femeninos!

De escribirte de ayer a hoy y de hoy hasta que se me acabe la tinta.

Algún día te recitaré el himno de mi amor.

Mientras llega el día, disfruto de tu compañía en la vida.

Tanta es tu perfección que el maquillaje se vuelve hermoso en tu piel y no al revés.

Tanto te amo, querida, que ni en tus peores días apago la llama que me ata a ti.

Busco que lo veas y entiendas, así como el sol entiende el llegar de la noche y se deja ir.

Así como el clamor de la luz de la luna se deja reflejar por las aguas de los mares.

Me pierdo y me seguiré perdiendo en el laberinto de tu existencia.

Me pierdo en busca de un espacio en tu vida.

Me pierdo en busca de tus miradas, tus palabras y sonrisas.

Y me seguiré perdiendo hasta encontrar tus labios tornasolados de mi esperanza y tu futuro.

Sí… qué bello es amar a una perla perdida como tú, mujer.

Vendrá un día o una noche que sea dedicada a tu nombre y a mi confesión.

Tomaré aquellas manos para ver la verdad que calla el misterio de una dama.

Me pierdo y me seguiré perdiendo en tu belleza nocturna, niña de plata.

Lunes, 30/05/11. Escrito por Alejandro Viloria.

 

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s