Orgullo

¿Para qué es más útil la vida sino para el glorioso entonar de una sonrisa? Sea cual fuere la semilla de donde germinó la misma, la vida es un tiempo incógnito y ya establecido que hay que aprovechar. No vale la pena vivir si no se ríe y no se ríe con los otros. No vale tampoco la pena vivir si de nuestras acciones no hay más sino división y decepción. Lastimosamente hay que fracasar algunas veces, y algunas veces de esas ya veces no poder reparar el daño ya hecho, para poder entender la situación. Cada quién tiene su opinión y manera de pensar con respecto a sus propósitos en la vida, pero al final todo termina en hacer cosas buenas o malas en este mundo. El herir a alguien por satisfacción no hace más que erosionar el alma. El orgullo es clave para nublarse la mente ante estas acciones… ¿No es más fácil estar en paz y perdonar que herir con la misma daga a un ignorante de sí mismo? ¿Por qué fulminar la poca claridad que ya posee aquel que nos ha empujado una o varias veces al mismo pantano? ¿Quiénes somos para rebajarnos y ser la misma falsa moneda con la que pagamos o quiénes somos para tomar tal rumbo? Mientras más nos conocemos, más sabemos mejor diferenciar lo correcto de lo que no lo es, todos tienen esta oportunidad, y es por ello que es más difícil abandonar ciertas malas costumbres, incluyéndose la venganza o la mala intención.

Creemos que mediante los medios de la fuerza y el prejuicio mejoraremos un mundo ya corrupto, pero no es así, de hecho, abrimos más la herida. No hay nada más peligroso que imponer una idea, imponer una realidad que sólo uno ve. Se trata de darla a conocer, ofrecer una herramienta más de las que ya existen disponibles, y que el otro la viva y la acoja para sí. El orgullo se ratifica una vez más en estas acciones, pues no consideramos un no o una refutacion hacia nuestras ideas y maneras de ver las cosas.

Hay tanta niebla que a veces oculta el paisaje. Hay tanta ceguera que no sabemos las consecuencias de nuestros actos con el otro. Todo se torna un ciclo infinito que puede cortarse, pero decidimos seguir alimentando nuestra ceguera. Decidimos que con un puño podemos construir más de lo que podemos resolver con un abrazo.

Es más fuerte aquel que pisotea su cólera y rabia por la injusticia que aquel que se deja domar por el “fuego contra fuego”. No es fácil dominar los impulsos humanos que tenemos, pero tampoco es imposible. Al intentar vivir con serenidad y con sapiencia ante el día a día, iremos adquiriendo mayor dominio sobre el mundo. A través de la paz, alcanzaremos la luz. A través del amor, disiparemos las nieblas que tanto tiempo han cegado al planeta. ¿Alguna vez nos sentamos a pensar cuantas sonrisas y amor hemos brindado al mundo y cuánta soberbia y rabia hemos escupido al mismo mundo? Siempre hay tiempo de sanar las heridas, queda en nosotros sepultar el amargo orgullo que con un toque nos hace dañar hectáreas de momentos. ¿Qué hay que esperar para hacer algo al respecto? El tiempo sigue contando sin clemencia, depende de cada uno de nosotros aprovecharlo sabiamente.

-Escrito por Alejandro Viloria. Lunes, 23/04/12.

One thought on “Orgullo

  1. “Decidimos que con un puño podemos construir más de lo que podemos resolver con un abrazo” hay está la explicación a todos los males, ¿Por qué creemos que la solución a un problema es el causal del problema?

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s